Sol ardiente de Junio viajará a Nueva York

Desde el 9 de junio hasta el 6 septiembre de 2015

Este verano, The Frick Collection presentará Sol ardiente de junio, pintura célebre del artista Sir Frederic Leighton, que pertenece a la colección permanente del Museo de Arte de Ponce. La imagen de una mujer dormida en un brillante vestido color naranja es una obra maestra de la pintura británica que no ha sido vista por el público de Nueva York desde hace veinte años. De hecho, como obra icónica de su institución de origen, la pintura rara vez se presta y rara vez se muestra en los Estados Unidos. El trabajo se expondrá en una pared en el centro de la Sala Oval, rodeado de cuatro retratos de cuerpo entero por James McNeill Whistler, un artista que era parte de círculo de Leighton en Londres. Ambos artistas respondieron de distintas maneras al movimiento Esteticista, precursor de la modernidad.

Esta exposición, de una sola obra, será acompañada por un folleto ilustrado con ensayos de Susan Grace Galassi, curadora del Frick y por Pablo Pérez d’Ors, curador asociado de pintura europea del Museo de Arte de Ponce. «Estamos muy contentos de tener esta oportunidad para presentar una obra de Frederic , Lord Leighton y colaborar con el distinguido museo puertorriqueño —ambas por primera vez. Ver la obra maestra del pintor británico rodeada por cuatro retratos de cuerpo entero del expatriado americano —familiar para el visitante del Frick— destacará las cualidades distintivas de cada una de las figuras. También esperamos profundizar en la experiencia de los visitantes a través de programas públicos relacionados y otras actividades, comentó Galassi”. La exposición cuenta con el generoso apoyo de la Fundación Peter Jay Sharp y Marianna y Juan Sabater.

Frederic Leighton (1830-1896) fue un destacado pintor y escultor que estuvo activo en Londres durante casi cuatro décadas. Un intelectual, conocido sobre todo por su manejo de temas literarios, produjo una obra de un alcance amplio en la que logró unir el clasicismo académico y con el modernismo. Su interés en la evocación del estado de ánimo, en la armonía de color y la línea son especialmente evidentes en sus representaciones de la mujer en los estados de sueño o la autorreflexión profunda. Un tema favorito de los artistas posteriores del siglo XIX, la «bella durmiente» encarnaba nociones de atemporalidad y la lejanía de lo mundano y aludió a las representaciones antiguas y renacentistas de mujeres en reposo.

La obra de Leighton Sol ardiente de junio, que tiene como trasfondo los trabajos de Miguel Ángel y fue desarrollada con estudios meticulosos de un modelo vivo, se muestra como un diseño cuidadosamente forjado y, a la vez, sumamente natural. La forma sinuosa de la mujer llena el espacio de la pintura. Su torso y las extremidades se comprimen en un arreglo rítmico de curvas y ángulos. Con notable habilidad, Leighton transmite el peso del cuerpo y sugiere el pulso de la piel viva debajo de velos de gasa. Los colores vibrantes del vestido, las bufandas y el resplandor del cabello contra la piedra blanca fría; así como el reflejo del sol brillante del mediodía, en la inmensidad del mar en el fondo, evoca una atmósfera sofocante llena de sensualidad. El enfoque audaz tanto del color como de la presentación del cuerpo femenino distingue esta obra maestra clásica moderna.