Última adquisición

Antonio Maria Esquivel y Suárez de Urbina (Sevilla, 1806 – 1897)

Retrato de José Laureano Sanz y Posse

(1852) Óleo sobre lienzo

Procedencia: heredado por los sucesores del retratado; vendido a través de la Galería de Arte José de la Mano, Londres, 2015.

Este retrato es la última adquisición del Museo de Arte de Ponce para su colección de pinturas españolas. El modelo, José Laureano Sanz y Posse (Alcalá de Henares, 1822 – Madrid, 1898), lleva el cabello cuidadosamente peinado y la barba al típico estilo Van Dyck del siglo XIX. Diversas condecoraciones destacan en contraste con el azul oscuro de su uniforme militar de comandante del ejército español, adornado con un cuello alto de color rojo, hombreras y puños bordados con hilo metálico. Con su mano derecha sujeta un bastón y con la izquierda un casco, mientras permanece de pie frente a un fondo común en el que se observa el tronco de un árbol.

 

Sanz fue ascendido al rango de comandante del ejército tras su participación en la guerra civil, donde apoyó a las tropas de la reina contra los rebeldes carlistas. Después de ocupar importantes cargos en el gabinete de guerra y como capitán general de las Filipinas, fue nombrado gobernador y capitán general de Puerto Rico, funciones que desempeñó entre el 30 de diciembre de 1868 y 1870. Su mandato se caracterizó por la represión política contra liberales y nacionalistas como consecuencia del llamado Grito de Lares (23 de noviembre de 1868), un fallido levantamiento separatista. Sanz regresó a Puerto Rico con el mismo puesto para servir entre 1874 y 1875, durante el gobierno conservador del general Serrano, y el final la reina Isabel II creó para él, como reconocimiento a sus servicios, el título de Marqués de San Juan de Puerto Rico en 1882. Aunque es recordado como un gobernador reaccionario y severamente conservador, también se le debe dar crédito por restaurar la representación puertorriqueña en las cortes españolas y por establecer un gobierno civil a partir del modelo de las provincias peninsulares, así como por la construcción de puentes, la introducción del telégrafo, la fundación del primer banco en Puerto Rico y la implementación de medidas para mejorar las condiciones laborales y de vida para los esclavos.

Activos durante la primera etapa del reinado de Isabel II, Antonio María Esquivel es uno de los más importantes pintores románticos españoles. Fue el más prolífico de su tiempo y trabajó también en un amplio abanico de géneros, desde pinturas religiosas hasta cuadros de la vida cotidiana y, en especial, retratos. Cuando pintó el retrato de Sanz, Esquivel había regresado a Madrid luego de vivir en Sevilla y haberse recuperado de una ceguera temporal. En 1843 fue nombrado pintor de cámara por la reina y miembro de Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1847. El Retrato de José Laureano Sanz y Posse es una obra madura que exhibe una combinación de formalidad y naturalidad muy popular en su tiempo; un enfoque similar se observa en sus dos retratos del actor Julián Romea (1874, Almagro, Ciudad Real Museo Nacional del Teatros; 1850, Sevilla, Museo de Bellas Artes) y en su no identificado Retrato de caballero con uniforme militar (1849, colección privada). Esquivel fue conocido por sus inclinaciones liberales: los conservadores como Sanz fueron minoría entre modelos.