Colaboraciones
Colaboraciones
Museo de Arte de Ponce en el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín
Nuestra colaboración con Aerostar Airport Holdings, LLC incluye el préstamo de una selección de obras de nuestra colección. Estas se presentan en el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín con el fin de acercar el arte a los miles de viajeros que transitan por sus instalaciones. La colección del Museo de Arte de Ponce, reconocida internacionalmente, reúne cerca de 5,000 obras de arte europeo, puertorriqueño y latinoamericano, y constituye uno de los acervos artísticos más importantes del Caribe. Mientras nuestro edificio principal permanece cerrado por el proceso de reconstrucción, continuamos compartiendo experiencias artísticas más allá de nuestras galerías mediante colaboraciones como esta. Agradecemos a Aerostar Airport Holdings, LLC por esta colaboración, que nos permite continuar cumpliendo nuestra misión de compartir el poder transformador del arte mientras avanzamos hacia un nuevo capítulo en la historia del Museo.
En el Gate C podrás apreciar El balcón de Maricao, obra de la artista puertorriqueña María de Mater O’Neill, que celebra la belleza natural del país.

María de Mater O’Neill Becerra (Puerto Rico, n. / b. 1960)
El balcón de Maricao
1990
óleo y pastel graso sobre lienzo
96 x 340 in. (243.8 x 863.6 cm)
Museo de Arte de Ponce. The Luis A. Ferré Foundation, Inc.
Donación de Colección Reyes Veray
En El balcón de Maricao, la artista aludió al mundo de las artes en Puerto Rico, plasmando una casa del pueblo que da nombre a la obra y que era frecuentada por artistas y personalidades del ámbito artístico del país. Esta monumental obra está compuesta por ocho bastidores individuales de distintos tamaños ensamblados para formar una sola unidad, y se distingue por su asimetría, especialmente en la parte superior. El formato de la obra delata el interés de O’Neill por explorar los límites del espacio. No solo pintó el interior y el exterior simultáneamente, al situar al espectador en un balcón mirando hacia afuera, sino que, además, la variedad de dimensiones de los ocho bastidores le ofrece a la audiencia varios grados de visibilidad sobre el área representada. Por otra parte, el gran tamaño de la obra ofrece una rica perspectiva sobre la técnica gestual empleada por la artista en la creación de su composición. Los brochazos que cubren toda la superficie pictórica evocan su movimiento al desplazarse por el espacio al pintar.
La producción artística de O’Neill recorre diversas tendencias estilísticas y ejes temáticos. En sus composiciones, explora el espacio, los paisajes y la materialidad mediante un lenguaje gestual abstracto. El carácter dinámico de su obra pictórica cobró especial importancia durante la década de 1990, cuando la artista reflexionó profundamente sobre las narrativas, en ocasiones fijas, que se imponían a la producción de los creadores plásticos en el Caribe; ideas estáticas que tradicionalmente se han enmarcado en un discurso reiterado sobre la identidad nacional. Como consecuencia, a finales del milenio, la artista dejó de hacer arte durante dos años y se dedicó a otro tipo de quehacer cultural, como la creación de una revista cibernética que fundó en 1995, conocida como El cuarto del Quenepón. Durante las últimas décadas, O’Neill se ha destacado por su gestión docente y directiva en instituciones como la Universidad de Puerto Rico y la Escuela de Artes Plásticas.
Entérate de las Ultimas Noticias