Decadencia y revolución: arte en Viena, 1890- 1910

Cerca de 40 obras de la galería Belvedere en Viena, entre pinturas, esculturas y obras sobre papel, conforman la exposición que trajo por primera vez a Puerto Rico el trabajo de artistas austríacos de renombre internacional. Estas obras se presentan integradas con piezas de la colección permanente del Museo de Arte de Ponce, ya que guardan una relación estilística o temática. La exposición Decadencia y revolución: Arte en Viena, 1890-1910 se inauguró en Ponce el 22 de marzo de 2014, y solo duró cuatro meses, clausurándose el 28 de julio.

La muestra es representativa de un movimiento muy diverso, que convirtió a Viena en uno de los centros artísticos más importantes de Europa en torno al cambio del siglo XIX al XX. El arte de esta época llama la atención por su modernidad, y se caracteriza por una reivindicación de libertad creativa por parte de los artistas, que efectuaron la transición entre el arte simbolista y estético del siglo XIX y el expresionismo y otras vanguardias del XX.

Las obras trazan un retrato fascinante del momento en el que fueron creadas, y reflejan la obsesión de estos artistas por temas como la “femme fatale” y el funcionamiento de la mente humana, la líbido, y el poder del subconsciente.

Esta corriente de renovación artística que se desarrolló en Austria provocó un cambio en las intenciones estéticas de muchos pintores y escultores de la época. El resultado de esta amplia revolución conceptual, que perdura en el contexto histórico conocida como Modernismo, es precisamente lo que enmarca esta exposición.

La muestra es representativa de un movimiento internacional muy diverso, el cual resultó en una explosión de arte en la capital austriaca durante dos décadas. Muchas de las piezas de este periodo evidencian una ruptura con los estilos dominantes de la época.

Decadencia y Revolución: Arte en Viena, 1890-1910 fue respaldada por un programa educativo que incluyó recorridos guiados, charlas y talleres para niños y adultos.

Sin duda, se trata de un inventario artístico que resulta llamativo a una audiencia que conoce tanto del arte moderno como del arte del siglo XIX, en el ámbito de una transición que sentó las bases para recibir al nuevo siglo con un espíritu innovador y experimental. No obstante, es también una reveladora oportunidad para quienes comenzaron a descubrir la escena artística.