Familia, trabajo y diversidad en el México del siglo XVIII

Coloridas, antiguas e intrigantes pinturas de casta del Instituto de Cultura Puertorriqueña fueron restauradas en el Museo de Arte de Ponce y forman parte de la exposición Familia, trabajo y diversidad en el siglo XVIII. El público disfruta, por primera vez, de un conjunto de obras que responden a la realidad social del mestizaje.

Después de la colonización, la Nueva España (hoy México) se convirtió en un lugar de encuentro para diferentes culturas indígenas y europeas enriquecidas también por el intercambio con China, Japón y Filipinas. En esta atmósfera típicamente mexicana, surgió un nuevo tipo de expresión artística, la serie de pinturas de castas. Cada obra de estas series representa la mezcla de razas, ilustradas con un hombre y una mujer (nativos americanos, españoles y esclavos de África occidental) y sus crías. Las pinturas tienen como objetivo mostrar los detalles exóticos de las nuevas tierras. Por esta razón, además de representar al mestizaje, los artistas incluyen en sus obras detalles como la comida que estos grupos consumían, sus vestidos y sus formas de ganarse la vida.

La exposición presenta 15 pinturas de óleo sobre cobre en pequeño formato. El soporte de cobre permitía a los artistas tener una superficie ligera y lisa, que era fácil de pintar e ideal para obras pequeñas.  “Esta exposición surgió de un trabajo de conservación y nos complace que se haya logrado. Las pinturas de castas son una muestra exquisita y una rica fuente de información para profesores y estudiantes. La sala se convertirá en un espacio que cuenta una historia y reflexiona sobre un pasado en el que muchos se sentirán identificados”, dijo Pablo Pérez d’Ors, curador asociado del museo.

En 2016 el Museo de Arte de Ponce inició una colaboración con el Instituto de Cultura Puertorriqueña para la restauración de estas pinturas de castas. “La idea es convertirse en facilitadores para preservar el patrimonio cultural de Puerto Rico. Entendemos que lograr el acuerdo para restaurar estas obras y luego presentarlas al público es nuestro deber y parte de nuestra responsabilidad como museo”, dijo Alejandra Peña Gutiérrez, directora ejecutiva del Museo de Arte de Ponce.